ENGLISH

Mostrando entradas con la etiqueta Sartre. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Sartre. Mostrar todas las entradas

sábado, 10 de mayo de 2014

LA VIDA ES. (Light of day, in summertime)



     Nietzche hablaba de una estrella danzarina que había que encontrar en nuestro interior, pero más modesto, me vine a Schimdt y como su fauno, acabé perdido en los momentos de la vida. No es cierto que la vida sea un relámpago entre dos nadas, Sartre, te quedaste corto, te falló la vista. La vida (instrucciones de uso? please) es golpeada por un buen puñado de momentos, secos como cortes a navaja, gloriosos trallazos de luz, chorros de amor, lágrimas marcando como un tiralíneas de tinta seca el rostro, risas llena de voz, llenas de verdad, llenas de un grito desesperado, llenas de polvo y arena seca a veces.


                La vida es.


      Una vez que te subes al lomo de este elefante ingobernable sólo te queda seguir ahí, disfrutar el viaje y agacharte cuando las ramas vayan a golpear tu cabeza. Ni idea del rumbo, imposible torcerle un grado.

     Empiezo a darme cuenta que cada día reduzco mis preceptos, que cada día estoy dispuesto a entender más, a comprender más, que cada día, en definitiva, estoy dispuesto a abrir los brazos hasta donde haga falta con tal de tener vida, de seguir en pie, vivo.

     Me vale, por ejemplo, unos ojos clavados en mí, una mirada y esperanza. Aunque eso es mucho, demasiado tal vez, y sin embargo, ahí está, ahí llega, cuando menos lo esperas.

     Rezo para que la arena nos acaricie en lugar de arañarnos, el mar nos alivie con su frescura en lugar de golpearnos con su furor. Rezo, ahora que el verano está en ascenso, para que el sol nos dore a todos y no nos queme. Rezo de veras, a sabiendas de que no será así, de que en el calor, de una u otra forma, algo ha de quemarse.

     Me levanto y siento la estrella danzarina en mí. Quisiera vomitar sobre el suelo una página loca, como Miller hacía, y entonces tiraba de mi mano y me hacía volar. Lo cierto es que estoy vivo y tal vez eso es lo único que me asusta de veras, cuanta vida queda en mí, para qué, con qué propósito. 
       Bebo los tragos que puedo y quiero más, y estoy ahí, para ti, si quieres tirar de mí y tienes algo que darme, pero que sea de verdad, que tenga pulpa y huesos y sea algo vivo y cierto.

        Al fin y al cabo, tal vez, después de todo, esto no soy más que yo. Y al final del día, no soy yo, sino él, mi alma, lo único que verdaderamente importa, la verdadera luz de mis días (Light of day)

jueves, 13 de octubre de 2011

CAMUS / SARTRE Y EL COMPROMISO DEL ARTISTA (apuntes a partir de una hermosa cita que me llevan a un culo espectacular y filosófico)

      "No es que la lucha haga de nosotros artistas,sino que el arte nos obliga a ser militantes. Por su función misma, el artistas es testigo de la libertad y es ésta una justificación que suele pagar cara. Por su función misma está metido en la espesura más inextricable de la Historia, allí donde se sofoca la propia carne del hombre."
ALBERT CAMUS

      ¿Es esta una visión reduccionista hoy? ¿Sigue el artista siendo, y sobre todo por su función genuina, testigo de la libertad? A veces hay que hacer un esquema del mundo para comprenderlo, para traicionarlo. Un primer esquema me dice: en la escritura se cifra la vida y el mundo del artista, pero este siempre guarda una relación (de confrontación, divergencia o tergiversación, de subversión o pura rebelión, de análisis...) con la realidad, con el mundo real, sea éste lo que sea. Una obviedad. Pero el artista ha de repetirse constantemente las obviedades que lo situan, orientan, amparan,en un mundo de búsqueda lleno de enigmas por resolver.


     Con estas palabras Camus sanciona su categoría de artista total frente a un Sartre obcecado,fiel a unas ideas, a un sistema y un compromiso que le hicieron olvidar lo básico, las obviedades, para defender algo que sabía que no iba bien. Hoy se nos antoja una obviedad, sí, el terror y el fracaso estalinista. Pero hasta hace poco, aún después de morir el dictador, algunos defendían la misma causa y el mismo compromiso que Sartre; perdidos en sistemas que los dejaron mudos y sonados cuando se dieron de bruces con la obviedad del terror, los gulags, y un fracaso estrepitoso como traca final. Stalin fue condenado por la historia, y ellos perdieron el norte de su condición de artistas, su testimonio de libertad y ahondamiento sin ataduras, su compromiso con la condición que los distinguía. Artistas castrados, que se comieron sus propios huevos flambeados bajo el furor del compromiso histórico mientras perdían fuelle día a día, cuando trataban de fornicar con la puta esquiva hecha de palabras y entregas en solitario. Entre las sábanas no sirven la adhesión ni la fidelidad a una idea, sólo vale ese latir propio, esa libertad que a veces roza al mundo, descascarillando su barniz satinado de póster para dejarnos ver lo pobre de su montaje, su peligroso andamio sin sujeciones ni red.
     
      Un apunte frívolo, en mi discurrir por escrito, al aire: la Beauvoir actúo como una amante criticona y falsa cuando tachó la actuación de Camus de pura envidia hacia Sartre. ¡Buenos argumentos para un cerebro tan privilegiado! Como castigo, y por puro placer, pongo su foto más vistosa, donde nos muestra su segundo sexo en todo su esplendor. No me cabe duda de que no hay mejor forma de disculparla/exonerarla y adorarla que este test para castrados o libres. Al menos entre heteros, claro. Porque estos no envidian el lado castrado de Sartre, como tampoco Camus lo hacía, sino el culo de su amante.

Adenda I: sobre la Beauvoir, su cuerpo, y también su equivocado compromiso y visión de la verdad, totalitaria a la postre, un muy buen post de Joaquín Leguina: http://www.joaquinleguina.es/un-centenario-gozoso
Ana Nuño hace una más amplia visión y recorrido personal, me ha parecido muy interesante. La Beauvoir da que hablar,  es curioso como su foto, al parecer medio robada - ella no le dio importancia - da tanto que hablar y guarda relación con su obra y tema. http://www.letraslibres.com/revista/entrevista/simone-de-beauvoir#comment-68487 

Y por último, un vídeo sobre el tema, en inglés: